Todos sabemos que cuando empieza a llover en las carreteras, el riesgo de accidentes se multiplica. Pues bien, en Nueva Zelanda se ha llevado a cabo poner unos carteles con la cara de una serie de personas(en el video es la de un niño) en los que cuando empieza a llover, ese agua lo recoge el cartel y lo transforma en un líquido parecido a la sangre. El objetivo de esta campaña es que los conductores vean esos carteles y que sean conscientes de que en esas condiciones meteorológicas, el riesgo de accidente aumenta y que permanezcan más atentos a la carretera.
Fuente: Mirror


Mie, 8 Julio 2009
EviL 
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